¿En qué os diferenciáis de una consultora?
En que no entregamos un informe para que lo aplique otro: nos sentamos a ejecutarlo dentro de tu empresa y nos quedamos. Y en que una parte de lo que cobramos depende de que tu empresa mejore de verdad.
¿Tenéis que entrar en el capital de mi empresa?
No. El capital es la última herramienta que se usa y no es un requisito para trabajar juntos. La mayoría de lo que hace crecer una compañía no se compra: se ordena.
¿Cuánto cuesta?
Un fijo mensual deliberadamente bajo, que cubre la dedicación de dirección, más un variable ligado al crecimiento de la facturación y del EBITDA respecto al punto de partida. No facturamos horas.
¿Cuánto dura la relación?
Años, no tres meses. Cada iniciativa se mide contra su impacto esperado y nos quedamos hasta que los resultados aparecen. La primera conversación no compromete a nada.
¿Con qué tamaño de empresa trabajáis?
De cualquier tamaño y de cualquier sector. Lo que define a nuestros clientes no es su facturación, sino el momento: profesionalización, crecimiento o relevo.
¿Dónde trabajáis?
Sin limitación geográfica: el socio fundador ha dirigido proyectos en más de diez países. Lo que sí exige el modelo es presencia real dentro de tu empresa, no un informe a distancia.